Un mal ejemplo de ética y moral del Banco Santander
Escrito 16/mar/2011 Por admin en Banco Santander extraido de: ORIGINAL | Comentarios desactivados |
Uno de los comportamientos negativos que han proliferado en democracia ha sido la degradación ética de aquellas personas que habiendose forjado una talla moral y profesional en el desempeño de su trabajo, llegado el momento, no actúan conforme a ellas.
Me estoy refiriendo al Consejero Delegado del Santander, el Sr. Alfredo Sáenz.
Utilizar el resquicio legal del recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional, desvirtuando su razón de ser, velar por la defensa de los derechos fundamentales, convirtiéndolo en una tercera instancia penal es todo un despropósito, impropio al cargo que ejerce.
El Tribunal Supremo lo ha condenado a la pena de inhabilitación, pero más grave aún, si cabe, ha sido el comportamiento del Consejo de Administración del Santander, ratificándolo en su cargo, después de haber tenido conocimiento de su condena, razonando que el Tribunal Constitucional tendrá la última palabra.
Un mal ejemplo de ética y moral. La primera institución bancaria de España y una de las más importantes del mundo se debe asimismo. Aceptar como válido la experiencia de muchos políticos españoles que se aferran al sillón hasta la última instancia no es aconsejable en un mundo que se soporta en algo tan frágil como es la confianza.
Si en su afán por defender los intereses de Banesto cuando era Presidente, se excedió en sus competencias y así lo ha entendido el Tribunal Supremo, condenándolo como autor de un delito de acusación falsa, su renuncia incondicional, al margen del apoyo de los miembros del Consejo de Administración y del asesoramiento de sus abogados, es una decisión que le dignificaría.
Y si está tan seguro, o así le han aconsejado, que su recurso de amparo ante el Constitucional va a prosperar y su resultado le va ser favorable, su renuncia con más razón, es una obligación.
