La CAM garantiza su apoyo al empresariado alicantino a pesar de su conversión en un banco
Escrito 10/feb/2011 Por admin en CAM extraido de: ORIGINAL | Comentarios desactivados |
La cúpula directiva de la CAM se reunió ayer con los dirigentes de la patronal Coepa y del Instituto de Estudios Económicos de Alicante (Ineca) para lanzar un mensaje de tranquilidad al empresariado provincial e informarles de la situación en que se encuentra el SIP que ha puesto en marcha junto a Cajastur, Caja Extremadura y Caja Cantabria. Al respecto, el presidente de la entidad alicantina, Modesto Crespo, garantizó a los presentes que la transformación del grupo en “un banco con sede central en Madrid no va a suponer un distanciamiento con el empresariado y la sociedad alicantina”.
En la misma línea, la directora general de la caja, María Dolores Amorós, aseguró que la fórmula escogida es la mejor “para favorecer la actividad económica y empresarial”. En esta línea, Amorós aseguró que la financiación a las compañías es una prioridad para la caja, pero reconoció que el escenario actual es muy restrictivo ante la falta de liquidez de los mercados internacionales y las nuevas exigencias de capital básico que establecerá el Gobierno y que obligarán a las entidades a aumentar sus reservas.
Desde la patronal, su presidente, Rafael Martínez Berna, mostró el apoyo de la organización al proceso de fusión emprendido por la caja y señaló que el grupo del que forma parte “se ha consolidado como uno de los más fuertes de España y quizá es el que está recorriendo el camino de la unificación de criterios de forma más rápida y sólida.
Por otra parte, la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) aseguró ayer que todas las cajas se encuentran ya por encima del 8% de capital básico que exigirá el Gobierno con carácter general y que la “inmensa mayoría” de aquellas que deberán acreditar un 10% (las que no coticen o no tengan al menos un 20% de su capital en manos de inversores privados) también superan ya el listón. La patronal de las cajas se refería de esta forma a la decisión del Ejecutivo de imponer un mayor grado de solvencia a las cajas para tranquilizar a los mercados. Aunque muchas de ellas habían acreditado un capital menor al requerido, la CECA interpreta que la definición que hace Economía de capital básico es más laxa de lo habitual, lo que permitirá elevar las cifras conocidas hasta ahora.
Por otro lado, los sindicatos UGT y CC OO anunciaron ayer que establecerán una estrategia conjunta para oponerse a las nuevas exigencias de capital para las cajas, al considerar que sí se discrimina a estas entidades, lo que supone una “distorsión de la competencia”. La vicepresidenta Elena Salgado negó ayer que haya ninguna discriminación de las cajas con respecto a los bancos y aseguró que los requisitos son iguales para todos.
