¿Sube el euríbor?: las hipotecas a tipo fijo son una solución
Escrito 15/nov/2010 Por admin en General extraido de: ORIGINAL | Comentarios desactivados |
Son las grandes desconocidas por los que buscan financiación para comprar una vivienda. Y es que, según los últimos datos del INE, sólo el 3,2% de las hipotecas constituidas en agosto utiliza el tipo fijo.
Esta clase de producto es una forma de financiación a un precio estable durante el tiempo que se haya contratado la hipoteca, sea cual sea la evolución del euríbor.
El tipo medio de esta clase de hipotecas, ya constituidas, se situó en agosto en el 3,73%, frente al 3,33% de las que cuentan con un recargo variable. Una diferencia que, si el euríbor repunta, puede revertirse.
Y hay indicios que invitan a pensar en que así pueda pasar, debido a las expectativas de subidas de los tipos de interés. Por ejemplo, los analistas del banco británico HSBC creen que 2011 será el último año con los tipos de interés del Banco Central Europeo (BCE) al 1%. En dos años, la autoridad monetaria de la zona euro podría colocar el precio del dinero en el 1,75%.
Como anticipo, el euríbor a 12 meses –indicador al que están referenciadas el 80% de las hipotecas de España– se encuentra en la actualidad en el 1,546%, el máximo desde el 24 de junio del año pasado.
Para poder beneficiarse en mayor medida de las hipotecas de tipo fijo no es conveniente esperar a que el euríbor haya subido en exceso. Todo lo contrario. Hay que ser rápido a la hora de estudiar las ofertas de los bancos lo antes posible para poder adelantarse al esperado encarecimiento de la financiación.
Público objetivo
¿A quién interesa este tipo de financiación? En principio, el cliente de las hipotecas a tipo fijo es muy concreto: personas con ingresos medio-altos, muy conservadoras, que no son capaces de aguantar los sobresaltos que pueden generar los tipos de interés, y casi siempre propietarias de una primera vivienda sin cargas.
Las personas que manifiestan una preocupación importante por la evolución futura de los tipos de interés son las más propensas a suscribir este producto. La edad de sus suscriptores también supera la media. Por lo general, quienes contratan una hipoteca a tipo fijo rondan los 40 años.
Es apropiada para viviendas de un valor no muy elevado ya que, al tener un plazo inferior al de las hipotecas a tipo variable, la cuota resultaría bastante elevada. Los plazos medios de suscripción de estas hipotecas oscilan entre 10 y 15 años, frente a los 25 de los de interés variable. Aunque hay excepciones.
Vinculaciones
Otra de las características a considerar de este producto es que exige menos vinculación que los préstamos a interés variable. Por lo general, no obligan a la domiciliación de la nómina ni de recibos, condiciones muy extendidas a la hora de contratar créditos inmobiliarios de tipo variable. En la mayoría de los casos, las vinculaciones se limitan a la suscripción de un seguro de vida y otro de hogar.
Además, en el mercado existen híbridos de ambas fórmulas de financiación, es decir, las hipotecas mixtas. Éstas permiten al cliente contar con un tipo fijo durante algún tiempo, generalmente tres años, para después pasar a un tipo variable.
